Teletrabajo y consumo de la luz: cómo no gastar el doble
Ferran Morillas
26 de agosto de 2026
Actualizado el 26 de agosto de 2026
El teletrabajo ha llegado para quedarse. Cada vez son más las personas que trabajan desde casa varios días a la semana o incluso de forma permanente. Sin embargo, pasar más horas en el hogar también tiene una consecuencia directa: el consumo eléctrico aumenta.
Ordenadores, monitores, iluminación, climatización o la cafetera funcionando durante toda la jornada pueden hacer que la factura de la luz crezca más de lo esperado. La buena noticia es que existen formas sencillas de mantener el confort mientras trabajas sin disparar el gasto energético.
En esta guía de Solfy te explicamos cómo afecta el teletrabajo al consumo de electricidad, qué aparatos consumen más y qué medidas puedes tomar para ahorrar sin renunciar a la comodidad.
No existe una cifra única, ya que depende de factores como el número de personas que trabajan desde casa, el tipo de equipos utilizados o el sistema de climatización de la vivienda.
Como referencia, un hogar que antes permanecía vacío durante gran parte del día puede aumentar su consumo eléctrico entre un 15 % y un 35 % al incorporar el teletrabajo de forma habitual.
Este incremento suele deberse a:
Aunque cada uno de estos consumos pueda parecer pequeño por separado, juntos pueden representar un aumento significativo en la factura eléctrica.
No todos los equipos tienen el mismo impacto en el consumo energético. De hecho, muchas veces el ordenador no es el mayor responsable del incremento de la factura.
La calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano suelen representar el mayor consumo.
Si mantienes una temperatura confortable durante ocho horas diarias, este gasto puede superar con creces al del resto de equipos informáticos.
Un ordenador portátil suele consumir entre 30 y 70 W, mientras que un ordenador de sobremesa puede situarse entre 150 y 300 W, dependiendo de sus características.
Si además utilizas dos monitores, el consumo aumenta.
Trabajar con una buena iluminación mejora la productividad, pero mantener varias lámparas encendidas durante toda la jornada también incrementa el consumo.
La buena noticia es que las bombillas LED tienen un gasto muy reducido frente a las antiguas halógenas.
El router permanece conectado las 24 horas del día.
Aunque su consumo individual es bajo, al funcionar continuamente representa un gasto constante durante todo el año.
Las impresoras multifunción, altavoces, discos duros externos y otros accesorios también consumen electricidad, especialmente si permanecen en modo espera.
Como orientación, un puesto de trabajo doméstico puede tener un consumo aproximado como el siguiente:
| Equipo | Consumo aproximado |
| Portátil | 30-70 W |
| Ordenador sobremesa | 150-300 W |
| Monitor LED | 20-40 W |
| Router | 8-15 W |
| Lámpara LED | 8-15 W |
Si trabajas ocho horas diarias durante todo el año, el consumo del equipo informático es relativamente moderado. En la mayoría de los casos, la climatización será el factor que más influya en la factura.
Reducir el consumo eléctrico no significa trabajar con menos comodidad. Con pequeños cambios puedes conseguir un ahorro importante.
Siempre que sea posible, instala tu zona de trabajo cerca de una ventana.
La luz natural reduce la necesidad de iluminación artificial y mejora el confort visual.
Si todavía utilizas bombillas antiguas, sustituirlas por tecnología LED puede reducir el consumo destinado a iluminación hasta un 80 %.
Además, tienen una vida útil mucho mayor.
Una diferencia de apenas uno o dos grados puede tener un impacto importante en el consumo.
Las temperaturas recomendadas son:
Cada grado adicional puede aumentar el consumo energético de forma considerable.
La mayoría de ordenadores incorporan funciones para reducir automáticamente el consumo cuando no están en uso.
También es recomendable configurar:
Muchos dispositivos siguen consumiendo electricidad aunque no los estés utilizando.
Apagar completamente el ordenador, la impresora o los monitores al finalizar la jornada ayuda a eliminar el consumo fantasma.
Una regleta permite apagar varios dispositivos con un solo botón y evitar consumos innecesarios durante la noche o los fines de semana.
Si teletrabajas varios días a la semana, puede que tu patrón de consumo haya cambiado.
En algunos casos, cambiar a una tarifa adaptada a tus horarios permite reducir notablemente el coste de la electricidad.
Sí, y en muchos casos incluso más que en otros hogares.
Uno de los principales inconvenientes de las placas solares es que producen energía durante el día, precisamente cuando muchas personas están fuera de casa.
Sin embargo, quienes teletrabajan suelen consumir electricidad en las mismas horas en las que la instalación fotovoltaica está generando energía.
Esto aumenta considerablemente el porcentaje de autoconsumo directo y mejora la rentabilidad de la instalación.
Durante la jornada laboral puedes utilizar directamente la energía producida por tus paneles para alimentar:
Cuanta más energía consumas mientras las placas están produciendo, menos electricidad necesitarás comprar a la red.
Si además incorporas una batería física o una batería virtual, podrás aprovechar mejor la energía que no consumas durante el día.
Las baterías permiten:
En viviendas donde se teletrabaja varios días por semana, estas soluciones pueden mejorar aún más la rentabilidad de la instalación solar.
El ahorro dependerá del consumo de cada vivienda y del número de días que teletrabajes.
De forma orientativa:
Cada vivienda tiene unas necesidades distintas, por lo que realizar un estudio energético personalizado es la mejor forma de conocer el potencial de ahorro.
En Solfy analizamos tus hábitos de consumo para diseñar una instalación fotovoltaica adaptada a tu vivienda y a tu forma de trabajar.
Nuestro equipo te ayuda a:
Si teletrabajas habitualmente, una instalación bien diseñada puede ayudarte a reducir significativamente el coste de la electricidad y aprovechar al máximo las horas de producción solar.
Depende del uso que hagas de la climatización y de los equipos eléctricos, pero es habitual que el consumo aumente entre un 15 % y un 35 % respecto a un hogar que permanece vacío durante el día.
En la mayoría de los casos, el sistema de climatización consume bastante más electricidad que el ordenador. Por eso, ajustar correctamente la temperatura es una de las medidas más eficaces para ahorrar.
Sí. Los ordenadores portátiles suelen consumir varias veces menos energía que los equipos de sobremesa, lo que los convierte en una opción más eficiente para teletrabajar.
Sí. De hecho, quienes teletrabajan suelen aprovechar mejor la energía generada por sus paneles, ya que consumen electricidad precisamente durante las horas de mayor producción solar.
Sí. Cambiar algunos hábitos, mejorar la iluminación, optimizar la climatización y revisar la tarifa eléctrica puede ayudarte a reducir el consumo. Si además estás pensando en instalar placas solares, el ahorro puede ser mucho mayor a medio y largo plazo.
En Solfy creemos que el teletrabajo no tiene por qué traducirse en una factura de la luz más alta. Con una combinación de hábitos eficientes, una instalación bien dimensionada y el aprovechamiento de la energía solar, es posible trabajar desde casa con el máximo confort mientras reduces tu consumo y avanzas hacia una vivienda más eficiente y sostenible.